Showing posts with label Odense. Show all posts
Showing posts with label Odense. Show all posts

Monday, January 28, 2013

Odense y su catálogo de peripecias

Recién vuelto de Odense, no puedo decir otro fin de semana en Odense. No es otro. Es uno nuevo. Siempre algo distinto cada vez que voy. No existe una rutina porque encuentro miles de cosas que hacer y, gracias a los cielos, no es solo turismo. Cuando estás en una ciudad los primeros días son turismo, los siguientes cosas más habituales, a continuación fiesta y finalmente la vida diaria. Así es como uno vive los lugares que visita. Haciendo de la rutina de otros algo nuevo.

No, todavía no he perdido la cabeza y ni padezco algún tipo de demencia. Odense es más que Andersen y su hermoso teatrillo al lado de la casa. He estado investigando con células y proteinas en un laboratorio, he estado a la hora de cierre de Tommy Hilfiger, he ayudado en una pizzería.

He descubierto una parte de Dinamarca que no conocía. Con mi altiva mirada observaba la fiesta danesa. Vale, yo vengo de Madrid y soy una generación consecuencia de valores desarrollados tras La Movida y la sensación es diferente cuando eres un estudiante de intercambio en tu burbuja internacional. Así todo es más light. Es bajo en calorías de fiesta. Se necesita un nativo al que no le importe que seas estudiante. Se necesitan amigos daneses que te muestren la verdad. Y lo cierto es que puedes quedarte hasta las 7 am celebrando un sábado. Pensaba que era algo de la calle Huertas de Madrid, de Malasaña o de Tribunal. Sin embargo, el tono de la fiesta todavía sigue siendo un poco distinto.

Ahora, atención al dato, lo que más me sorprende es algo tan normal y corriente, incluso insulso para un español, como es la bolera. Me dijeron "vamos a la bolera a las 11". Pensé que era un poco tarde para un plan así. También pensé que la bolera la dejé atrás cuando yo superé la preadolescencia. Pero no, es un lugar bastante variopinto. Música a todo volumen, luces de discoteca, copas y un ambiente festivo. Nada que ver con lo que estoy acostumbrado a ver. Yo sólo recuerdo a las entrenadas señoras mayores de mi barrio derribar bolos con movimientos aprendidos durantes años de experiencia, a niños que empiezan a salir y los cumpleaños celebrados en la bolera con perritos calientes y hamburguesas. Curiosa forma la de Dinamarca de reconvertir el concepto ocio sano en algo aún más lúdico.

Y es que los daneses, hacen del deporte y del ocio indoor algo más festivo y loco.

Saturday, August 11, 2012

Y de repente Odense.

Si me pidieran describir Odense en una sola palabra, diría poco práctica. Bueno, eso son dos pero, como “impráctica” no existe, habrá que conformarse con ello. El transporte público además de ser caro tiene un recorrido que se centra en líneas que van únicamente a la estación central y desde allí se reparten al resto de la ciudad. En vez de cubrir diferentes partes de la ciudad en función de las necesidades, todas las líneas de autobús parten de la estación central. En mi caso, si quiero ir a IKEA, y quiero, tengo que hacer un transbordo en la dichosa estación. No pasaría nada si fuera porque cada viaje cuesta 22 kr., que al cambio es como 2’5 euros. Conclusión entonces de mi fallida excursión a IKEA, pues estaba cerrado al ser domingo y ser más de las seis (¿no conocen los horarios convenientes de fin de semana?), 88 kr. por ida y vuelta.

Por otro lado, gracias a mis amigos de aquí estoy disfrutando de la verdadera Odense y no de esa que hay para los turistas. La vida de la gente joven y no la del estudiante de un curso intensivo de lengua danesa. Bueno, y no me hagáis hablar del curso porque tengo una lengua que enseguida la saco a pasear y lo pondría color perejil. Pero recordad, nunca cojáis un EILC si en esa escuela/universidad es el primer año que lo organizan. Puede resultar que te digan “no sabía que era un curso intensivo”.

Den Fynske Landsby - Cómo era la vida en el siglo XIX en Fionia. Muy popular por aquí,

Desventuras, de eso está hecho mi camino. Y digo esto porque el otro día fuimos de excursión. Aquí todo guarda cierto aire siniestro de idealidad hasta que te das cuenta de que no lo es si no llevas el calzado adecuado. Y es que tengo unas zapatillas de Levi’s que además de ser unas canvas azules estupendas, también son incomodísimas hasta el punto de convertirte en mesías con nuevos estigmas en los talones y en algunos dedos. Se puede aguantar si piensas que tu excursión será tranquila, sin absurdas vueltas a ningún sitio y sin subir y bajar colinas, que deben de ser de los puntos más altos de este plano país. Pero con mis zapatillas y mis pies sangrantes conseguí subirlas. A pesar de que parecía un travesti perdido en el bosque.

La noche de Odense, o yo no la conozco muy bien o es simplemente básica comparada con la del resto de países. Sí, lo sé. Nunca será como la de España grosso modo, mucho menos como la de Madrid, pero he salido de fiesta por otras latitudes de Europa y nunca he tenido problemas para encontrar algún bar o club con cierto estilo y no algo como un bar australiano. ¿Acaso soy Cocodrilo Dundee? Bueno, al menos de 11 a 12 de la noche la cerveza es gratis. Ahí está el problema. ¿Quién sale a las 11? Acostúmbrate, querido Serge, no vas a tener la fiesta de España pero también aclaro que no soy Pocholo.

Supongo que esto será suficiente para que mis amigos sepan que estoy vivo.

Thursday, August 2, 2012

¿Adónde fue mi danés?

¿Conoceis esa sensación de tener tiempo y sentir que no lo tienes? Algo similar me pasa. Para mí sería más sencillo decir "estoy tan ocupado que no puedo escribir". Sin embargo, a decir verdad, lo que no encuentro es tiempo para estar solo, aunque, por otro lado, es algo que tampoco quiero. Esto empieza a parecer un diario adolescente con ínfulas pseudo-poéticas. I think I'm gonna puke.

Resumiré mi llegada a Odense con un "no puedo seguir tirando de las tres maletas". Iba cargado como una gitana rumana con todo ese peso por las calles de Copenhague, los trenes de Dinamarca y la estación de Odense. Encuentro que Copenhague tiene un tiempo más estable. Aquí hace de repente un aire fresco, como se pone a llover a mares, como brilla el sol o hace un calor sofocante. No a la lógica.

Todos mis compañeros, como cabía esperar, son estudiantes Erasmus y yo soy idiota por escribir como si tuviera quince años pero estoy entre agotado, aburrido y desconcentrado. Al lado de mi ordenador tengo una bolsa con unos bollos de vainilla (sí, doy asco) y no paro de comer. Pero mañana voy a salir a correr, así que algo quemaré, que no quiero llegar a España como la Vaca Que Ríe.

¿Y qué hay de aprender danés? No es una pregunta retórica es lo que me pregunto yo. No estoy aprendiendo nada. Esto un Danish Camp for Dummies. Tenemos juegos, juegos y más juegos. ¡Qué bonito! Pero en inglés. Oye, el inglés lo tengo ya como si me hubiera transformado en Winston Churchill pero apenas tengo con quien practicar danés o noruego.

Una de las actividades que hemos tenido hoy ha sido la visita al Brandts Museum, que es como un Caixa Forum pero a la danesa, y en Odense. Arte del que mi amigo Isma llama degenerado y que a veces es difícil de entender pero he de reconocer que la mayoría de las obras eran de gran madurez. Otras eran los delirios de un par de modernas.

Para los aficionados a los chascarillos baratos, antes de anoche vi a una de las cinco prostitutas que trabajan en Odense. Os diré que debe de haber pocas porque con ese cuerpo no está la cosa como para que tengas mucha competencia.

Thursday, July 26, 2012

Consejos vendo pero para mí no tengo


A decir verdad creo que no he hablado extensamente de mis planes a corto plazo como estudiante Erasmus y, sin embargo, sólo me quedan escasos días para mi marcha. Sí, damas, caballeros, villanos y villanas, es inminente. El día 30 tomo un vuelo hasta Copenhague. Ahora desarrollo un poco más, desgranando y explicando compañías, transportes y otros menesteres.

Københavns Lufthavn, Kastrup - Aeropuerto de Copenhague, Kastrup (picture taken from http://www.flysas.com)

El lunes 30, a eso del post meridiem, me embarco en Barajas en un vuelo de Scandinavian Airlines. ¿Por qué escogí esta compañía y no un Ryanair baratuelo? Básicamente por comodidad, por maletas y por economía (entonces, ya no es tan básico). Existen unas promociones de Iberia para estudiantes Erasmus con unas condiciones muy ventajosas –véase dos maletas, tasas incluidas, posibilidad de cambiar el vuelo sin penalización e importantes descuentos- pero, al parecer, si no reservas meses y meses antes, ya te puedes ir olvidando. Entonces sólo quedan los precios normales, de esos de 700 o 1.000 euros ida y vuelta.

Luego están algunas compañías como Easyjet o Ryanair. Esta última no vuela directamente a Copenhague, si no a Billund (en Jutlandia) y a Malmö (en Suecia pero con un ferri, un tren o un autobús es un ratito estás en la capital de la sirenita) y en ningún caso desde Madrid. Easyjet, que sí hace MAD-CPH, está bien para aquellos viajes rapiditos y con poca cosa de equipaje. Pero, como quieras llevar dos maletas, empieza a contar euros mientras sumas kilos. No merece la pena.

Boeing 737-700 de Easyjet (picture taken from http://www.easyjet.com)
Polémico calendario benéfico con imágenes de las azafatas de Ryanair al más puro trucker style - Cabin Crew Charity Calendar (picture taken from http://www.ryanair.com) 

Finalmente, además de otras compañías de imposible precio, me quedaba Scandinavian Airlines (SAS). Vuelo directo, ida y vuelta (ojo, la vuelta en Navidades) cerca de 460 euros. ¿Barato? No. ¿Merece la pena? A mi juicio sí. Al parecer, facturar una segunda maleta ronda los 30 euros. En la web Ciao! -sobre opiniones de consumidores- recibe una crítica bastante generosa. Visto esto, me decido por ella.

El 31 de julio tengo que estar en Odense para empezar el EILC (Erasmus Intensive Language Course) pero prefiero tomármelo con calma por eso, en vez de marcharme el último día de julio prefiero hacerlo el 30 y pasar una noche en Copenhague. Así puedo coger el tren a Odense con más tranquilidad, sin el agobio de si mi vuelo se retrasa, qué pasará con el tren. Para ello he eligido uno de esos hoteles low cost que te ofrecen lo mínimo pero sin caer en lo cutre. Es Cabbin Hotellerne. Los hoteles Cabbin pues son eso, cabina. Lo justo y necesario para dormir. Hay varios de ellos por Dinamarca. Son como los Ibis o los Etap pero en una versión un poco más cara, adaptada al precio nórdico. Son unas 495 coronas (68 euros más o menos). Elegí el más cercano al aeropuerto y por ende más lejano al centro histórico porque antes está la necesidad que el turismo.

Digo esto porque nada más llegar tengo que hacer una serie de compras. Sí, hay rebajas en Dinamarca pero no es eso lo que busco. Necesito un teléfono y un número danés. Mi móvil en España no es libre y allí no existe ni Vodafone, ni Orange, ni Movistar ni ninguna otra que utilicéis. Así que lo primero que haré será comprar móvil libre –uno barato para ir tirando con él- y una tarjeta prepago en el centro comercial que hay al lado del Cabbin Metro Hotel. Es unos de esos shopping centers gigantes y se llama Field's y puede que cene allí también. Podéis comprar un móvil, así como todo tipo de electrónica en El Giganten o en Fona. La tarjeta de teléfono dependerá de la compañía que queráis. Valorad los precios y ofertas y decidid. Lo más conocido el TDC, Telia, Oister, Telenor… pero también Lebara, aunque de boca de mi amigo Andreas, “eso es para turistas, no para vivir”.

Fachada del shopping center Field's con el metro delante (picture taken from Field's' press bureau)

DSB es la compañía nacional de trenes, algo así como la Renfe patria. Con ella puedes planear tu viaje. Existe una web llamada Rejseplanen (“El plan de viaje”) en la que tú señalas tu punto de partida, ya sea una estación, una calle o un lugar de interés, y te busca la ruta más óptima con el tiempo estimado incluyendo combinaciones de tren, metro, autobús y a pie. Bastante útil a mi juicio.

Ya tengo mi billete Copenhague-Odense. El promedio de tiempo es hora y media, aunque dependerá del tren que cojas. Escogí salir de la Københavns Hovedbanegård o Estación Central de Copenhague por comodidad y seguridad, aunque hay varios trenes desde distintas estaciones, todas en la ciudad.

En Odense pasaré un poco más de dos semanas. Me recibirá un tutor, que me llevará hasta mi habitación y, según sus palabras, me guiará y resolverá mis dudas durante toda mi estancia en el curso. Particularidades de Odense: Es la ciudad que vio nacer a H.C. Andersen (sí, el de los cuentos) y tiene unas ocho prostitutas, según Andreas. Y no es que mi amigo sea muy putañero, sino que vive allí y es una ciudad muy pequeñita, pese a ser la tercera del país. Otro amigo danés me cuenta que hay unas cuantas más. Ya veré y os lo transmitiré. Otro dato importante es que Odense tiene el IKEA más grande Dinamarca y esto no es moco de pavo. Te puede servir si tu estancia en el país va a ser más larga que unas meras vacaciones.
Terminado el curso, el 16 de agosto, marcharé para Roskilde. Y cuatro días después comenzaré lo que llaman en RUC Foundation Course, un curso de iniciación con nociones de danés, inglés académico y la vida en la universidad.

Casa tradicional de Fionia en The Funen Village, un museo al aire libre sobre la vida tradicional en la isla de Fionia (picture taken from http://www.visitodense.com)

Prometo explayarme más con información sustanciosa sobre Odense, Roskilde y Copenhague. Estos son pequeños tips para aquellos que planeen su Erasmus en Dinamarca y no sepan por dónde empezar (me recuerda mucho a “los luchadores de la WWE son profesionales, así que, por favor, no intenten hacerlo en casa o en la escuela”). Vi vil se mere senere o ya veremos más tarde. Amiguitos, ya podéis estar tranquilo sabiendo cada detalle de mi viaje.